El caso de Moncayola deja claro que en Osasuna no se pueden confiar en cuanto a la continuidad de sus jóvenes promesas estando el Athletic de por medio y que vamos a tener que convivir con el temor de posibles marchas verano tras verano.

Vuelven los fantasmas de Lezama

Cuando parecía que tras el polémico fichaje de Areso cuando era joven, Osasuna rompía definitivamente las relaciones con el Athletic de Bilbao, pero en realidad el conjunto vasco siempre ha estado ahí y siempre va a estarlo. Y es que, al fin y al cabo, su identidad es esa y siempre la misma, buscan jugadores nacidos en el País Vasco y alrededores, la de Navarra siempre ha sido una cantera muy productiva para ellos y en un mercado tan pequeño como es el del Athletic es inevitable que acaben fichando jugadores navarros.

El de Moncayola es un caso más de muchos otros que han sucedido y van a seguir sucediendo. No sabemos si lo que afirmaba Barkala de que tenía un acuerdo verbal ya con el jugador es cierto o no, si lo es, aunque haya salido Uriarte presidente, acabará marchándose tarde o temprano porque habrá decidido que es lo mejor para él y si no era cierto, nos lo podemos tomar como un claro aviso de que en cualquier momento y cualquier jugador navarro puede salir abonando sus respectivas cláusulas, porque una cosa es innegable y es que por historia y estructura el Athletic es un club más atractivo para los jugadores navarros y es normal que se acaben marchando.

Imagen de Moncayola en un encuentro frente al Athletic.
Fuente: Diario de Navarra

La salida de jugadores navarros hacia Lezama es una evidencia ante la que no podemos hacer nada, sólo los que sienten los colores de verdad y sienten el equipo de su tierra se quedarán, mientras tanto como aficionados rojillos nos va a tocar convivir cada verano con un temor que es inevitable y con un caso Moncayola que puede ir para largo.

Daniel Arangay Martínez
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Me llamo Dani, tengo 19 años, estudio ADE en la universidad y soy entrenador de fútbol en el Navarro Villoslada.