Después de las últimas actuaciones del Barcelona y los constantes rifirrafes de Joan Laporta y Ronald Koeman en declaraciones o ruedas de prensa, todo parece indicar que el holandés tiene pie y medio fuera de Can Barça.

La llegada de Ronald Koeman en tiempos revueltos

Koeman llegó en plena crisis tanto deportiva como institucionalmente en agosto de 2020, después del cese del cántabro Quique Setién tras la humillante derrota por 2 a 8 ante el Bayern Munich de Flick en Lisboa, que quedó grabado en los corazones de los culés como uno de los momentos más negros de la historia del club. Ronald Koeman llegó de la mano de Bartomeu, como parte de lo que prometía ser una gran revolución dentro del club, una revolución que se vio afectada por las salidas forzadas de Rakitic, Vidal, Luis Suárez y poco después por la de Leo Messi, que manifestó sus ganas de abandonar el club de su vida, en ese famoso burofax, que ya es historia. Messi terminó quedándose en el club, debido a que el argentino y su familia no querían llevar a juicio al club azulgrana.

Koeman presentado como nuevo entrenador del Barcelona en agosto de 2020. Fuente: libertaddigital.com

Si bien Koeman llegó para formar parte de la gran revolución que prometía el club, más bien llegó para apagar el incendio de este en lo deportivo, a pesar de generar más dudas que ilusión a lo largo de la temporada, pero lo que es innegable es que el holandés puso los primeros cimientos de esa revolución de futuro en el club, revolución de la que ha cogido Joan Laporta las riendas.

El holandés terminó la temporada una vez más apeados de la Champions por el PSG y dejándole al Atlético de Madrid la liga en bandeja después de varios pinchazos en las jornadas finales siendo la derrota ante el Granada, la que borraría al Barcelona en la lucha por el título. A pesar de todo, Koeman consiguió el primer título culé después del año en blanco de la pasada campaña, una Copa del Rey muy especial para los azulgranas, que mostraron una auténtica exhibición de juego en la final ante el Athletic.

A día de hoy, Laporta ha iniciado una reestructuración real en el club, bajando considerablemente la masa salarial del mismo, reduciendo el salario de muchos de los jugadores, entre ellos los capitanes y dejando marchar a Messi y a Griezmann, o lo que es lo mismo ahorrándose más de 100 millones de euros en los salarios de ambos futbolistas.

Además Laporta ha reforzado el club con grandes jugadores a coste cero como es el caso de Memphis o de Agüero, o el de Eric García ex-canterano de la Masia que está llamado a coger las riendas de la zaga azulgrana en lo próximos años.

A pesar de esto el club no se encuentra en su mejor momento deportivamente, con derrotas, que más allá del resultado, lo más hiriente para el aficionado fue el pobre juego mostrado en el campo. Ni los jugadores creen en Koeman, teniendo que ir los capitanes como Piqué o Sergi Roberto en los últimos días a recalcar que el Barcelona no puede aspirar a quedar en tercer o cuarto puesto o incluso no jugar la Champions; ni Koeman cree en los jugadores excusando las malas actuaciones del equipo, con que no hay equipo ni para tan siquiera competir a los rivales; ni Joan Laporta cree en Ronald, siendo este triángulo de relaciones en el club el detonante de que el aficionado quiera al holandés fuera del equipo.

Joan Laporta ya ha movido ficha estos últimos días, sonando nombres como Conte, Pirlo, Xavi Hernández y Roberto Martínez. Este último es el favorito del presidente catalán pero, ¿Qué puede aportar Roberto Martínez al equipo?

Un fútbol ofensivo y dinámico

A «Bob» Martínez se le conoce por practicar tanto en el fútbol británico como en la selección belga, un fútbol ofensivo e intenso, en el que predomina el ataque por las bandas que tienen como protagonistas tanto a extremos como carrileros, una pieza fundamental dentro del sistema del español, en el que Dest, Jordi Alba y el canterano Baldé se pueden ajustar a ese tipo de jugador, sacandoles un rendimiento mayor que en el Barcelona actual.

La generación belga de oro dirigida por Roberto Martínez, en un partido clasificatorio para la Euro2020. Fuente: marca.com

A Roberto Martínez le gusta además presionar muy alto en campo rival, algo de lo que jugadores como el propio Busquets se vería beneficiado, como ya se vio en la pasada Eurocopa con España, en el que se vio a un Busquets muy diferente al de anteriores temporadas con el Barcelona, siendo el eje del juego de la España de Luis Enrique y demostrando que aún tiene mucho fútbol por dar, además de que todavía es uno de los mejores en su posición.

Busquets MVP del partido, en el Croacia 3, España 5, de la pasada Euro2021. Fuente: marca.com

Otra de las particularidades del técnico catalán es su gusto por el ataque mediante contragolpes (algo muy de estilo Premier League), por medio de transiciones rápidas en las zonas de creación y concreción, entrando en juego jugadores como Ousmane Dembele, o Ansu Fati siendo ambos jugadores muy rápidos de los que podría sacar un gran rendimiento, además de contar con el holandés Frenkie De Jong, un experto en las salidas de balón, y en la creación de jugadas desde atrás, por lo que, un Barcelona de Roberto Martínez, practicaría un fútbol muy vistoso, además de exprimir al máximo a ciertos jugadores.

El verdadero potencial de Coutinho

En el esquema de Roberto Martínez es muy habitual la figura del mediapunta, y, mirándolo más detenidamente en lo que a lo táctico se refiere (mirándolo por supuesto dentro del esquema del técnico español), un jugador creativo que suele caer a las bandas en alguna ocasión con la libertad de moverse y crear peligro en 3/4 de campo, y ese jugador es Philippe Coutinho.

Tras las marchas de Messi y Griezmann que hubieran encajado a la perfección en ese sistema y estilo por detrás de un delantero, Coutinho puede volver a ser ese mediapunta que asombró a todos en el Liverpool. Si las lesiones le respetan y Roberto Martínez llega al cargo, Coutinho puede resarcirse y ser ese jugador que lleva queriendo ser y mostrar al aficionado desde su vuelta de Alemania la pasada temporada.

Coutinho en un partido del F.C Barcelona está temporada. Fuente: marca.com

Un esquema novedoso que aporte solidez defensiva.

El sistema del técnico español es un 3-4-2-1, con línea de tres defensas y dos carrileros o extremos, que varia en función de las necesidades rivales o propias, utilizando diferentes cambios de ritmo a nivel defensivo para presionar y contener el balón.

En el aspecto defensivo es muy habitual ver jugar a la Bélgica de Martínez con línea de 3 defensas, algo que también era habitual con Koeman la pasada temporada y que no le fue  nada mal en la mayoría de las ocasiones, por lo que es muy probable que Bob siga con ese estilo, en el que son importantes en el aspecto defensivo la figura de los defensas técnicos que son especialistas en la salida del balón como lo son el experimentado Gerard Piqué y Eric García, y el central de puro corte defensivo siendo más bien un corrector, como es el caso de Araujo.

¿Es el mejor candidato?

Sin duda el técnico español es junto con Xavi Hernández, el indicado para asumir el puesto, aunque Xavi Hernández si sea de ese estilo Barça que requiere Laporta y la afición, en cuanto a esquema y estilo de juego, pero la opción de Roberto Martínez propone un juego un tanto novedoso que puede sacar la mejor versión de muchos jugadores, además de tener esa experiencia en la élite del fútbol durante muchos años, algo que en Xavi no se contempla, por lo que podría ser un gran entrenador en el club azulgrana.

Roberto Martínez dirigiendo a la selección belga, en el Mundial de Rusia. Fuente: elespañol.com
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