Estas son varias decisiones que Laporta ha tomado priorizando la voluntad general antes que la estabilidad del club.

Contexto

A comienzos de marzo de este año saltó el escándalo del Barçagate, una campaña en la que el Barcelona contrató a una empresa llamada I3 Ventures para defender la imagen del presidente Bartomeu y atacar a la de personas cercanas al entorno del club, como por ejemplo a la de Messi o a la del actual mandatario, Joan Laporta. Diversas personas impulsaron una moción de censura después de conocerse este altercado. Además, el descontento general de la afición causado por la crisis económica, institucional y deportiva caló para que la voluntad general de los seguidores culés fuese la de cambiar de presidente. Finalmente Joan Laporta fue nombrado nuevo presidente del Barça una semana después, tras imponerse a Víctor Font y a Toni Freixa por mucha diferencia, y de esta forma comenzó su segunda etapa al frente del club.

Imagen de Víctor Font, uno de los excandidatos a la presidencia del Barça. Fuente: elperiodico.com

Las eternas promesas

No cabe duda de que el actual presidente del Barcelona es un hombre con mucho carisma, que se ha ganado el respeto de la afición a base de haber conseguido éxitos deportivos y uno de los mayores logros de la historia del fútbol, el sextete. A pesar de ello, las campañas electorales de Laporta siempre han estado marcadas por las mentiras y las promesas no cumplidas. En su primera candidatura, a comienzos del siglo XX, prometió que Beckham vendría a la Ciudad Condal, aunque realmente el Madrid ya lo tenía fichado, hecho que ignoró y que utilizó para atraer a más votantes y conseguir la presidencia.

Casi 20 años después el mandatario catalán utilizó la misma táctica, en este caso prometiendo que con él en el cargo Messi se quedaría, deseo que obviamente no se cumpliría ya que el Barça no pudo mantener a un jugador que cobraba unos 70 millones de euros netos al año, a causa de la altísima deuda que acumulaba el equipo culé -1350 millones de euros-. A pesar de conocer la terrible situación económica del club, el presidente del club blaugrana siguió a lo suyo y prometió fichar a Haaland para este verano, operación que desde el primer momento era inviable debido al alto coste de la incorporación del noruego -250 millones de euros en total-.

Imagen de la despedida de Messi. Fuente: okdiario.com

Puro populismo

“Necesita un poco más de recorrido”. Estas son las declaraciones que hizo Laporta en febrero de 2021 acerca de la posible incorporación de Xavi como entrenador, un mes antes de que fuese investido como presidente.

Koeman: “Me había dicho mil veces que Xavi no sería su entrenador porque le faltaba experiencia”. “Necesitaba un escudo, alguien detrás de quien esconderse” razonó el entrenador holandés unos meses después de su despido. Si se toman en cuenta sus palabras, el extécnico del Barcelona tiene razón, ya que el «primer ministro» culé volvió a faltar a su palabra y cedió a la presión popular con la contratación del técnico catalán a finales año.

Cuando llegó el mercado de invierno, el principal dirigente del Barcelona se aferró al populismo y fichó a Aubameyang, Adama Traoré y Ferran Torres, operaciones que provocaron que el limite salarial del club pasase de 97 millones de euros en verano a -144 millones de euros en invierno, hipotecando de esta forma aún más el futuro de la entidad. Además, estas incorporaciones demuestran la visión cortoplacista de Joan Laporta, ya que que dos de los futbolistas mencionados contarán con un rol secundario esta temporada –Ferran y Auba– y Adama ya no está en la plantilla porque no se ejecutó la opción de compra que tenían por él.

Imagen de la presentación de Ferran Torres. Fuente: fcbarcelona.es

Las famosas palancas

Como ya se conoce desde hace varias semanas, el Barça ha activado las palancas -venta de activos del club- para fichar a futbolistas y a mejorar su plantilla, a pesar de la gran deuda que acumula. Es un método que propuso Laporta y que aceptó la asamblea culé para poder reforzar el equipo a corto plazo, aunque por otra parte el club perderá muchos beneficios en un futuro, por lo que tanto los socios compromisarios como el presidente han decidido arriesgar la estabilidad del club a cambio de poder hacer frente a numerosos fichajes esta temporada. Estas son las palancas que ha puesto en marcha el Barcelona:

Palanca 1: 10% derechos audiovisuales.

Palanca 2: 15% derechos audiovisuales

Palanca 3: 25% Barça Studios

Palanca 4: 24,5% Barça Studios

A pesar de que la entidad ya ha vendido muchos activos y está hipotecando su propia continuidad, LaLiga ya ha comunicado que aunque se hayan activado cuatro palancas, el Barça aún necesita 30 millones de euros para poder inscribir a sus incorporaciones. Este hecho demuestra la poca previsión y preparación de la junta directiva de Laporta, ya que ellos siguen vendiendo patrimonio del club sin saber a qué cantidad tienen que llegar para poder registrar a sus fichajes. Otra medida populista que el máximo mandatario culé ha llevado a cabo obviando los riesgos que ello supone para la viabilidad de la entidad.

Imagen de una reunión de Laporta con los socios. Fuente: elespanol.com

«Los contratos ilegales»

Justo en el momento en el que se conoce que el Barça aún no puede inscribir a sus nuevos fichajes, sale a la luz que los contratos que se firmaron en la etapa de Bartomeu son ilegales. Casualmente aparece esta noticia en el momento en el que el club blaugrana necesita 30 millones de euros más para que sus fichajes estén disponibles, hecho que evidencia que Laporta necesita ese dinero lo antes posible, ya que también está pidiendo a varios futbolistas como Piqué o Busquets que se bajen el sueldo. Otro ejemplo más de la mala planificación de su junta.

Imagen de Frenkie De Jong, uno de los afectados por los contratos ilegales. Fuente: marca.com

Conclusión

Joan Laporta fue elegido como presidente del Barcelona gracias a su prestigio, a sus falsas promesas y a sus mentiras, y no por tener una buena planificación, cosa que sí tenía uno de los otros candidato, Víctor Font. Desde el primer momento el catalán ha ido improvisando y ha ‘tirado’ de populismo, hecho que se puede demostrar cuando no pudo renovar a Messi pero lo había prometido, cuando supuestamente Xavi no era su candidato al puesto de entrenador pero finalmente lo colocó por presión popular, cuando pagó 55 millones de euros por Ferran y ahora será el quinto o sexto delantero, cuando ha fichado a Raphinha por 58 millones para ser suplente, cuando ha activado diversas palancas hipotecando el futuro del club y sin saber cuanto dinero necesitaba.

A un día de debutar en liga, el equipo blaugrana aún no ha inscrito a ningún fichaje. En mi opinión se están cometiendo los mismos errores que en la época Bartomeu, se están tomando malas decisiones, sin pensar, improvisadas, arriesgando la estabilidad de la entidad para poder hacer un par de fichajes para esta temporada, obviando los 1350 millones de euros de deuda. Se está apostando por el cortoplacisimo para llegar al éxito por el camino más arriesgado posible sin pensar en que, en el caso de que no se consigan muchos éxitos esta temporada, el club podría desaparecer por la gran cantidad de dinero que debe.

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Me llamo Eric Tejero, soy estudiante de 2° de Periodismo y un friki del fútbol. Actualmente escribo en MDFútbol. Contacto: erictejero24@gmail.com