En poco menos de dos meses, el técnico argentino cumplirá una década entrenando al Atlético de Madrid… en uno de sus mejores momentos.

Inicio prometedor

El regalo de reyes para los atléticos en 2011, se adelantó unas semanas. El 23 de Diciembre de ese mismo año, un Simeone que llevaba tan solo 5 años retirado como futbolista profesional, llegaba a un Atlético de Madrid muy diferente al habitual. Con Gregorio Manzano, entrenador del club esa temporada hasta la llegada del argentino, el cuadro rojiblanco estaba a tan solo 4 puntos del descenso y recién eliminado de la Copa del Rey por un Albacete que militaba en Primera RFEF, a doble partido. Una situación inexplicable por la calidad de los jugadores con los que contaban los colchoneros (Falcao, Arda y compañía).

El Cholo se encargó de revertirla, acabando esa temporada en la quinta posición en Liga y siendo campeones de la Uefa Europa League ante el Athletic Club. Unos meses más tarde, el Atleti volvía a salir campeón en la Supercopa de Europa ante el Chelsea, en una noche inolvidable para todos los atléticos.

Tras es Supercopa, el club comenzó a ganar también en las competiciones nacionales. Esa misma temporada salieron victoriosos de la Copa del Rey ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu, para un año después salir campeones de Liga.

Simeone en su debut como entrenador del Atlético de Madrid. Fuente: El Desmarque

No todo fueron buenas noticias

Tras esa Liga conquistada en la última jornada en el Camp Nou, y posterior Supercopa de España, el Atlético encadenó 4 temporadas sin ganar un solo título. En esos años llegaron los momentos más dolorosos de la era Simeone con las dos finales de Champions perdidas.

La primera de ellas, la misma temporada en la que se hacían con el campeonato español, en una noche que ya empezó mal con la lesión de Diego Costa, que llegó muy forzado a la cita en Lisboa ante su eterno rival. El equipo se sobrepuso a esa baja y estuvo ganando todo el partido con un gol de Diego Godín, que en apenas dos semanas estuvo a tan solo un minuto, cuando llegó el gol de Sergio Ramos, de darle dos títulos a los rojiblancos.

La segunda, seguramente más dolorosa que la anterior, porque el gol del Real Madrid debió ser anulado y a su vez el conjunto colchonero gozó de numerosas oportunidades de ganar el partido que acabó perdiendo en penaltis tras el resultado de 1-1. Esa sequía de títulos se rompería con otra Europa League en la temporada 2017-2018.

Simeone en la final de Champions de 2016. Fuente: La vida en rojiblanco

Presente y futuro ilusionante

En la actualidad, el Atlético de Madrid atraviesa uno de sus mejores momentos en cuanto a resultados, y sobre todo juego. Esa etiqueta que muchos pusieron al cuadro rojiblanco de defensivo, no corresponde al estilo con el que juega a día de hoy el equipo. Tras La Liga de la temporada pasada, y haber formado una de las mejores delanteras del mundo, el futuro del equipo madrileño es cuanto menos ilusionante, siempre con Diego Pablo Simeone a la cabeza.

Simeone es manteado por sus jugadores tras conquistar La Liga 2020-2021. Fuente: Cadena Ser
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