La Selección española sub-17 femenina completó la fase de grupos del Mundial que se disputa en Marruecos con un pleno de victorias tras imponerse a Chile por 1-3. El combinado dirigido por Mila Martínez certificó el pase a los octavos de final con una actuación coral que tuvo en María Aymerich y en Bruna Quintana a sus principales referencias ofensivas.
Dominio desde el inicio y ataque colecivo
España salió decidida a imponer su ritmo y pronto obtuvo recompensa. A los cinco minutos llegó el primer tanto: tras un saque de esquina y una segunda jugada dentro del área, María Aymerich remató a placer para abrir el marcador. La selección continuó volcada y, ya pasados los veinte minutos, Bruna Quintana firmó una acción individual de gran calidad: superó a rivales y guardameta para anotar el segundo.
- Minuto 5: María Aymerich (1-0) tras una segunda jugada en el área.
- Pasados los 20 minutos: Bruna Quintana (2-0) con una carrera y definición individual.
- A la hora de partido: Bruna Quintana (3-0) culminó un pase entre líneas de Uzuri y firmó su doblete.
- En los compases finales: Florencia Gálvez maquilló el marcador para Chile (1-3).
Tras el descanso Chile intentó reaccionar y generar peligro para buscar la remontada, pero las intervenciones de Antía Veiga fueron claves para apagar los intentos sudamericanos y mantener la ventaja. La guardameta gallega realizó paradas de mérito que reforzaron la seguridad defensiva española.
Pleno de victorias y pase a octavos
Con este triunfo, España cierra la fase de grupos con un balance perfecto y se presenta a los octavos de final con el impulso de un equipo que ha combinado eficacia ofensiva y solidez colectiva. La actuación de Bruna Quintana, autora de un doblete, y la aportación de Aymerich confirman la profundidad de la nómina ofensiva en la categoría.
| Selección | Goleadoras | Resultado |
|---|---|---|
| España sub-17 | María Aymerich, Bruna Quintana (2) | 3 |
| Chile sub-17 | Florencia Gálvez | 1 |
Más allá de los tantos, el partido dejó la sensación de un grupo español con identidad colectiva: presión alta en los primeros minutos, juego vertical cuando había espacio y capacidad para gestionar el partido cuando se puso a favor. La clasificación para octavos ya estaba asegurada antes del choque, pero el equipo no escatimó intensidad ni ambición en Marruecos.
La victoria sitúa a la sub-17 en una posición de privilegio de cara a la fase eliminatoria, donde las opciones pasarán por mantener el equilibrio mostrado en la fase de grupos: contundencia defensiva, aportaciones desde el arquero y soluciones ofensivas desde distintas jugadoras.