Roy Keane fue un centrocampista irlandés que dominó las medulares inglesas durante la década de los 90 e inicio de los 2000. Su etapa más laureada fue en el Manchester United de Sir Alex Ferguson, donde estuvo 13 temporadas y fue el líder y capitán de ese mítico equipo. Keane ha pasado a la historia del Manchester United y del fútbol por sus aptitudes futbolísticas, pero, también, por su carácter irascible y polémico que le convirtió en un jugador único e irrepetible.

¿De dónde salió el cascarrabias Roy Keane?

Roy Keane nace en la ciudad de Cork (Irlanda), que se caracteriza por ser el foco de la industrialización del territorio y donde la mayoría de su población era de clase obrera, destinada a trabajar en las grandes fabricas de la urbe.
La familia de Keane no se escapaba de esta pauta y el joven irlandés creció en un ambiente muy trabajador, sin tener demasiados lujos ni una vida con pocas preocupaciones, gestándose así las bases del carácter y el estilo de juego de Keane, basado en el trabajo constante y la dureza.
Roy Keane no mostró interés por el fútbol hasta cierta edad avanzada, más bien, sentía interés por los golpes y empezó a practicar boxeo, dándole un spoiler a todo el mundo de en lo que se basaría gran parte de su carrera futbolística. Sin embargo, gracias a su familia, Keane, empezó a practicar el «Football» en el Rockmount, un equipo de su región en el que consiguió trasladar su pasión de la infancia, el boxeo, a su nueva pasión, el fútbol, creando un estilo único que le catapultaría al éxito años después.

Roy Keane (centro) durante su juventud jugando al fútbol. Fuente: Daily Mail

Los inicios en el fútbol irlandes

Durante su etapa formativa en la infancia y adolescencia, Roy Keane, no destacó entre los niños de su edad, nadie en Irlanda se imaginaba que ese chico bajito y con cara de pocos amigos se convertiría en una gran estrella. A los 14 años Roy Keane logró ser uno de los preseleccionados para jugar con las categorías inferiores de Irlanda, sin embargo, el técnico del combinado nacional sub14  lo rechazaría, según él, «Por ser muy pequeño». Esta frase marcaría los primeros años en la carrera de Roy, que tras este varapalo dejó un poco apartado el fútbol para empezar a trabajar y contribuir a la economía familiar.
A los 18 años le llegó la oportunidad de su vida y fichó por el Cork City, el equipo de su ciudad que militaba en la primera división de Irlanda, pese a eso, sus oportunidades de debutar con el primer equipo eran escasas, así que, pocos días después de haber fichado por el Cork, decide marcharse al Cobh Ramblers, un equipo más humilde con el que lograría debutar en el fútbol profesional. Con los Ramblers, Keane descendió de categoría, pero despertó el interés de un equipo de Inglaterra, el mítico Nottingham Forest de Brian Clough.

Roy Keane durante su etapa en el Cobh Ramblers. Fuente: Twitter

El salto al fútbol inglés de la mano del mejor

Para los que no conozcan a Brian Clough estamos hablando del mejor entrenador inglés de la historia, responsable de llevar al Derby Country a ser campeón de liga en 1972 y al Nottingham Forest a ser campeón de Inglaterra y bicampeón de la Copa de Europa (actual Champions League).
Clought fue un avanzado a su época y fue el principal defensor del fútbol vistoso en medio de un panorama donde no se sabían hacer dos pases seguidos sin pegar un pelotazo que saliera de la órbita del estadio.
Brian era todo un caballero que siempre defendió el juego limpio dentro del campo, no obstante, sus métodos de entrenamiento eran muy de la vieja escuela, basados en el terror y los mamporros, antes que las palabras y las muestras de afecto.
En 1990, ya en las horas bajas del Forest de Clough, un joven centrocampista irlandés llegaría al equipo con ganas de comerse el mundo y poder tener una oportunidad en la élite de las islas británicas.
Roy Keane se convirtió en un fijo de Clough por sus aptitudes, que le permitían abarcar toda la cancha, sacar el balón desde su propio campo e incluso llegar a la meta contraría de segunda línea o regateando contrarios con su explosividad si era necesario.
Los primeros meses con Clough fueron idílicos, no obstante, en una eliminatoria de F.A.Cup contra el Crystal Palace, Roy Keane le enviaría un mal pase a su portero en el último minuto que sería aprovechado por el centrocampista del Palace, John Salako, para poner el 2-2 en el marcador y así forzar un tercer partido en la eliminatoria.
Keane, como siempre, fue el primero en abandonar el terreno de juego y al entrar al vestuario se encontró a Brian Clough, quien le propició un puñetazo en la cara mientras gritaba «Nunca le devuelvas un balón a mi portero, jovencito». Tras esto, Roy Keane, nunca le guardó rencor al técnico, es más, a partir de ese momento le empezó a admirar aún más, ya que, como afirmaba el propio Keane en su biografía, lo hizo para demostrarle que él estaba al mando. Tras este acontecimiento, Clough y Roy siguieron siendo entrenador y líder dentro del campo del equipo hasta 1993, puesto que, tras el descenso del Forest a la segunda división en ese año, Clough dejó los banquillos y Roy Keane se convirtió en el fichaje más caro en la historia del fútbol inglés, tras ser traspasado por 3,75 millones de libras al Manchester United.

Roy Keane junto a Brian Clough en el Nottingham Forest. Fuente: Daily Mail

El perro de presa de Sir Alex Ferguson 

Keane llegó al Manchester United en 1993 y rápidamente se convirtió en un titular indiscutible y en el líder del centro del campo de los Diablos Rojos.
Su carácter temperamental y su talento para jugar al fútbol le convirtieron en la mano derecha de Sir Alex Ferguson dentro del terreno de juego, ya que, nadie, ni sus propios compañeros, se atrevían a contradecir o desobedecer a Roy, además, la garra y competitividad con la que vivía cada encuentro lo posicionaban como el jugador más entregado del equipo, capaz de desvivirse por conseguir la victoria.
Antes de la llegada de Keane al centro del campo, el Manchester United de Sir Alex Ferguson, había ganado una Premier League (92/93), una Recopa y una Supercopa de Europa, una Community Shield y una F.A.CUP, no obstante, con la llegada del irlandés los títulos empezaron a lloverle cada año al Manchester United, logrando ganar todos los trofeos habidos y por haber.
En 1997, con la marcha de Eric Cantona, «Keano» heredó el brazalete de capitán, convirtiéndose en el emblema de ese United y en el líder absoluto de un vestuario, que por miedo o respeto, seguían a su capitán hasta el fin del mundo.

Roy Keane capitaneando al Manchester United. Fuente: Manchester United

De héroe del Manchester United a leyenda del fútbol

Si hay algo que se haya repetido constantemente en la carrera de Roy Keane es ganar títulos y las mil y una historias, la mayoría relacionadas con la violencia, que le han convertido en uno de los grandes Bad Boys del fútbol y en un mito en todo el mundo.
Las grandes actuaciones en los grandes escenarios siempre estuvieron presentes en la carrera de Roy, ya que, en su cabeza nunca existía la opción de amedrentarse por la presión.
Su mejor partido fue en la vuelta de las semifinales de Champions League de 1999 frente a la Juventus de Turín, donde los ingleses llegaron a Italia tras haber conseguido un agónico empate en Old Trafford con un gol de Ryan Giggs. La vuelta empezó mal para los de Ferguson, que vieron como la Juve se ponía 2-0 en el minuto 11 de partido, sin embargo, el capitán del equipo llegaría al rescate con un golazo de cabeza que ajustaba de nuevo la eliminatoria, tras ese gol, Yorke en el 34 y Cole en el 83 se encargaron de llevar a los diablos rojos a la final del Camp Nou. Ese día Keane hizo un trabajo brillante borrando del mapa a Zidane, que no fue capaz de sacarse de encima al centrocampista irlandés, pese a eso, una tarjeta amarilla en una jugada fortuita dejaría a Roy sin poder jugar la final de Barcelona con su querido Manchester. En la final, el Manchester se impuso al Bayern por 2-1 con dos goles de Solksjaer en el 93 y el 94, convirtiéndose en el primer equipo inglés en ganar un triplete en toda la historia.

Roy Keane celebrando el título de Champions junto a la plantilla del Manchester United. Fuente: Metro

El Keane más violento y más recordado

Las anécdotas de Roy relacionadas con la violencia se cuentan por decenas, el irlandés es el jugador más expulsado de la historia de la Premier y sus vivencias hacen honor a ese título de cuestionable valor.
Una de las historias más recordadas es, sin dudas, la leyenda que sitúa a Roy como el responsable de lesionar de por vida a Alf Haaland (padre del Haaland actual). Todo esto empieza en 1997 cuando  Keane se lesiona de gravedad por intentar hacerle una falta a Haaland y este se burla de él diciendo que estaba fingiendo, no obstante, Keane acabó perdiéndose el resto de la temporada por una terrible lesión de ligamentos. Cuatro años más tarde, en un derbi de Manchester, Keane efectuó su venganza, pegándole un patadón terrible en la rodilla a Haaland que terminaría con el noruego tirado en el suelo y con el irlandés marchándose expulsado. La leyenda que se creó alrededor de esa patada fue que Keane lesionó de por vida al padre de Haaland, sin embargo, la realidad no es siempre tan dramática como en las películas, ya que,  Haaland completó dos partidos más tras la entrada y un año después acabó retirándose por problemas en la otra rodillo. Pese a eso, para la eternidad quedarán las declaraciones de Keane cuando le preguntaron si se arrepentía de la patada, a lo que irlandés respondió con un seco y rotundo «No, no tengo que pedir perdón a nadie».
Otras grandes anécdotas las comparte con Patrick Vieria, el gran capitán del Arsenal de los invencibles, que junto al Manchester United tuvieron una fuertísima rivalidad en los inicios de los 2000. Estos dos jugadores, capitán del United y Arsenal, dejaron algunas de las estampas que se han convertido en historia viva de la Premier, como ese día que se pelearon nada más verse en el túnel de vestuarios o el día que los dos acabaron a puñetazos en el terreno de juego.

Roy Keane insultando a Haaland, tras la terrible entrada. Fuente Colgados por el futbol

Roy Keane y la Selección Nacional, más polémicas que fútbol.

Roy Keane brilló individualmente con su selección nacional, no obstante, las aspiraciones de Irlanda en los grandes torneos de selecciones nunca han sido especialmente altas y, por lo tanto, nunca consiguió un título internacional.
El capítulo más recordado del bueno de «Keano» con su selección fue la de crear una guerra civil. Sí, no habéis leído mal, Roy Keane logró dividir a todo un país en dos bandos, haciendo que sus decisiones trascendieran la barrera del fútbol y se convirtieran en un problema social, en el que los irlandeses llegaron a convocar huelgas. Para entender esto debemos remontarnos a 2002, a dos días de comenzar el Mundial de Corea y Japón, Roy Keane, salió a dar una rueda de prensa donde criticó con mucha dureza al seleccionador Mick McCarthy y a la Federación Irlandesa de Futbol por el paupérrimo estado de los campos de entrenamiento (No le faltaba razón). Al día siguiente, Mick McCarthy y Roy Keane tuvieron una pelea en el vestuario por las declaraciones del centrocampista que concluyeron con la famosa frase que el jugador del Manchester United le dedicó a su seleccionador «Mick eres un gilipollas, no me gustabas como jugador, no me gustas como técnico y no me gustas como persona, métete tu copa del mundo por el culo», acto seguido Roy Keane abandonó la selección perdiéndose el Mundial de 2002.
Tras esto, en Irlanda hubo una división social entre los que defendían a Keane y los que defendían a McCarthy, pese a eso, la presión social acabó llevando al seleccionador irlandés fuera de los banquillos en noviembre de ese mismo año y a Roy a la capitanía de la selección del trébol de nuevo.

Keane y McCarthy saludándose en un partido de Irlanda. Fuente: The 42

El loco que se hizo futbolista.

Roy Keane es un jugador único, un hombre que salió de los suburbios de Cork y logró llegar a lo más alto del fútbol sin sacarse de dentro ese espíritu irlandés y su carácter bélico. Pese a las mil y una anécdotas y situaciones, cuanto menos reprobables, en las que se vio inmiscuido el jugador por sus actitudes, nadie puede negar que Roy Keane es y será uno de los mejores futbolistas de la historia del Manchester United, un hombre que daba todo de sí para conseguir la victoria y defender sus colores, convirtiéndose de este modo en un icono imborrable de la historia del equipo de Old Trafford.
Está claro que su locura e inestabilidad le jugaron malísimas pasadas dejándolo muchas veces como un cretino y un ser odiable, pero eso es en parte lo que agranda la figura del irlandés, ser diferente, desmarcarse de la pauta de futbolistas comerciales que van de ejemplos y no lo son. Roy Keane siempre fue alguien excéntrico y peligroso, alguien con quien no querías tener problemas y, pese a todas las cosas malas que ha hecho, a todos nos ha encantado poder ver las locuras del eterno capitán del Manchester United.

Keane y Veira peleándose en un partido del Arsenal contra el Manchester United. Fuente: Football365

Pau Osorio

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Vinaixa, 18 años, estudiante de periodismo y amante del fútbol