Repasamos la historia del memorable estadio del Real Club Celta de Vigo que cumple años en plena reforma.

Sociedad anónima Stadium Balaídos

La construcción del estadio fue impulsada  por la sociedad anónima Stadium de Balaídos, que surgió de la iniciativa de un grupo de empresarios en 1924. Estos, decidieron construir un estadio propicio para la época y aprovechar el gran apogeo futbolístico en España. Hasta aquel entonces el Celta, fundado en 1923, jugaba en un precario campo situado en Coia. No fue hasta el 30 de diciembre de 1928, cuando el estadio municipal de Balaídos fue inaugurado con un partido del Celta contra el histórico Real Unión de Irún.

Tras su inauguración, Stadium Balaídos alquiló durante las siguientes dos décadas sus instalaciones deportivas al Celta para la realización de entrenamientos y partidos oficiales. Este alquiler se pagaba con una aportación porcentual de lo recaudado con la asistencia de los espectadores y las cuotas de los socios.

Balaídos semanas antes de ser inaugurado. Fuente: moiceleste.com

Compra del estadio en 1944

Tras haber debutado varios años en primera división, el equipo vigués logró adquirir Balaídos gracias a un préstamo de la Caja de Ahorros Municipal que fue amortizado por el Ayuntamiento mediante una subvención. Por ende, el conjunto cedió al ayuntamiento la nuda propiedad y conservó el usufructo durante 20 años. Ese mismo año se plantearon las primeras reformas de las gradas Gol y Río y se construyó la nueva grada de Marcador, con capacidad para 6000 personas.

La primera gran reforma

Fue en el año 1966, cuando el alcalde Rafael Portanet recuperó la concesión de Balaídos tras haber pasado los veinte años pactados. A partir de entonces, el ayuntamiento fue el responsable del mantenimiento de las instalaciones.
Más tarde en 1969, Portanet comenzó la construcción de las gradas de Marcador y Gol. También incorporó otro tipo de mejoras, entre las que se encontraba la instalación de la iluminación eléctrica. Las obras de las nuevas gradas no se terminaron hasta el 1971 y dejaron finalmente una capacidad total de 35.000 personas.

Uno de los primeros partidos con luz eléctrica. Fuente: moicelste.com

En 1977 se construyeron los fosos, gasto que tuvo que asumir la directiva del equipo. Con todas estas reformas el estadio se modernizó y pudo contar por fin con los servicios que debe tener un campo moderno, aunque seguía sin solucionarse el eterno problema, las inundaciones del campo que obligaron a suspender más de un partido.

Mundial del 1982

Por último, con motivo de la celebración de la Copa Mundial de Fútbol España 1982, el estadio fue objeto de una nueva gran reforma para poder acondicionarlo como sede (Italia, Polonia, Perú y Camerún jugaron en Balaídos). La única obra ese año fue la reforma de la grada Río, mientras el resto del estadio quedó intacto.

Reforma de la grada de Río para el mundial de España 1982. Fuente: moiceleste.com

La interminable reforma actual

El Celta y el Concello de Vigo firmaron el convenio de reforma de Balaídos el 28 de enero del 2015. En el documento se recogía que la obra debería estar finalizada en el mes de agosto del año 2017. Sin embargo, la actividad obrera perdura en la actualidad, en gran parte debido a los continuos enfrentamientos entre el club y el Concello

A día de hoy se ha derribado en su totalidad la grada de Marcador, siendo esta una de las partes más costosas de la obra. Por otro lado, los aficionados esperan ansiosos la finalización del proyecto para antes del centenario del club, el cual se celebrará en agosto del 2023

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Mi nombre es Samuel Quintela Quintela, un joven apasionado del fútbol y del deporte en general. Contacto: samuquintela@gmail.com