En toda Liga siempre hay un Clásico, un partido que enfrenta a los dos grandes equipos de la competición. Estos partidos, desde principio de temporada, son esperados con nervios y entusiasmo por los aficionados de los clubes que enfrenta y también por cualquier aficionado que desea ver un encuentro cargado de historia y tensión.

«Old Firm», la rivalidad religiosa de Escocia

Rangers y Celtic han sido, por mucho, los equipos más laureados del fútbol escocés. Entre los dos han ganado 73 veces la copa escocesa y 106 veces la liga, estableciendo así la máxima rivalidad en la región del norte de las islas. Pese a eso, su rivalidad no viene únicamente establecida por sus títulos, el hecho de compartir ciudad y el contenido religioso elevó una rivalidad que traspasa la barrera social.
En 1887 un irlandés que emigró a Escocia tras la «Gran hambruna» fundó el Celtic Glasgow. Este equipo nació como el símbolo de los emigrantes irlandeses y adoptó su ideología política (principalmente socialista) y religiosa (principalmente católica). No obstante, para los locales de la zona este equipo fue visto como un intruso y el Glasgow Rangers, equipo más popular del territorio, empezó a adoptar las ideologías contrarias a estos.
Pese a eso, en un inicio, el «Old Firm» era una rivalidad que según los medios era como una amistad o confraternidad entre los dos equipos. Sin embargo, bien entrados en el siglo XX las victorias de unos y otros empezaron a escocer mucho a ambas aficiones. A partir de esto las faltas de respeto al catolicismo, por parte de los aficionados de los Rangers, y a la tragedia de Ibox, (avalanchas en el estadio del Rangers que terminaron con 66 muertos) por parte de los aficionados de los Celtics, fueron el pistoletazo de salida a toda una serie de  tragedias causadas por esta tensa rivalidad.
En 1980, tras la victoria del Celtic en la copa escocesa y la «provocación» de un hincha celta se originó una tángana espectacular jamás antes vista, tras esta primera gran pelea campal estos deplorables acontecimientos se convirtieron en algo rutinario en el «Old Firm».
Los años fueron pasando y la rivalidad fue creciendo, sin embargo, en 2012 el Glasgow Rangers desapareció a causa de problemas económicos. Ese parecía ser el fin del clásico más antiguo de Europa, pero su refundación bajo el nombre de Rangers.F.C revivió las esperanzas de seguir presenciando el mejor partido de Escocia, el cual, pese a los intentos de ambas instituciones para relajar el ambiente, jamás estará excepto de polémicas.

Banderas de Rangers y Celtic en los balcones de Glasgow. Fuente: Jeff J Mitchell/Getty Images

El «Derby d’Italia» y la lucha de clases

Inter y Juventus son los protagonistas de la rivalidad más potente de Italia. Pese a que a lo largo de la historia del «Calcio» haya habido rivalidades más identificativas como el Milan-Inter, el Roma-Lazio o la Juve-Torino, ninguno de estos partidos cumple el requisito de clásico, ya que, todos son derbis, partidos que enfrentan a dos equipos de la misma zona.
En este momento os preguntaréis: «¿Entonces porque demonios se llama Derbi de Italia?». El responsable de esto es el periodista Gianni Brera que, a causa de la expectación que generaba este encuentro en la década de los 60, decide apodarlo así, para representar el enfrentamiento de las dos grandes ciudades del norte, Turín y Milano.
Desde sus inicios los dos clubes tienen unos orígenes muy distintos que nos colocan a Inter y Juventus en dos polos opuestos de la sociedad. Por un lado tenemos al Inter, fundado en 1908 bajo el nombre de «Internazionale Milano«. Este nombre representaba todo lo que el Inter quería representar, ya que, los «Nerazzurri» fueron creados en contraposición del A.C.Milán, un equipo con una política muy xenófoba en cuanto a los fichajes. Es por eso que en el «Ristorante Orilogio» apareció un club con unos ideales que permitían la participación de cualquiera y se erigían en representación de los ciudadanos Milaneses.

Unos cuantos años antes a 126 km de la capital de Lombardía, unos jóvenes estudiantes de Turín decidieron fundar el Sport Club Juventus, un club que durante la dictadura fascista de Mussolini cambiaria para siempre su imagen y sus resultados deportivos. En 1923 la familia Angelli, familia propietaria de la empresa FIAT y una de las más poderosas de toda Italia, comprará la Juventus, convirtiendo así a la «Vecchia Signora» en el club más laureado de Italia, pero también en el club de los patronos, ganándose así gran odio por parte de los otros aficionados del Calcio.

Desde su creación los dos se convirtieron en los equipos más laureados de Italia, además, la Juventus, debido a su éxito, y el Inter, debido a su éxito e ideales, empezaron a adquirir muchísima popularidad. Estos factores hicieron inevitable que entre ellos se desarrollara una rivalidad que, como siempre, va más allá del terreno de juego.
En un inicio, la rivalidad nunca fue más allá de un apasionante choque entre dos potentísimas escuadras, sin embargo, en 1961 sucedió algo que marcaría un precedente y el punto de inflexión de esta rivalidad. Ese año en pleno partido en el campo de la Juve, los aficionados decidieron invadir el campo, tras esto el partido fue suspendido y, por reglamento, esos tres puntos debieron ser para el Inter, sin embargo, Angelli, persona importante dentro la federación, consiguió que el partido se repitiera sin ninguna sanción para el cuadro Bianconeri. Tras esto Helenio Herrera, técnico del Inter, se presentó al partido con los juveniles en señal de protesta.
Sin embargo, la anécdota más destacable de esta rivalidad sucedió en 2006, un año negro para el fútbol Italiano. Tras meses de especulaciones, en 2006 se abrió una investigación contra Juventus y A.C.Milán por supuestos amaños y amenazas a árbitros, lo que en un inicio se consideró como un rumor tonto acabó convirtiéndose en el «Calciopoli«, el mayor escándalo del fútbol Italiano. Tras demostrarse que ambos clubes, rivales acérrimos del Inter, habían coaccionado a colegiados para amañar partidos, la Juventus fue descendida a Serie B y vio como sus títulos ganados en 2005 y 2006 pasaban a manos del Inter, además, dos de sus grandes estrellas, Zlatan Ibrahimovic y Patrick Vieira les abandonaron en segunda división para irse al Inter de Milán.

Desde entonces esta rivalidad se vive cada día con más intensidad, más ganas y más emoción, ya que, ni los fans de la Juve, ni del Inter olvidarán lo sucedido en 2006, un capítulo deleznable que si algo positivo puede sacársele es que avivo las llamas de una rivalidad que llevaba años dormida.

Patada de Patrick Vieira a Iván Córdoba en un Derby d’Italia. Fuente: Michael Steele/Getty Images

«Der Klassiker» la rivalidad moderna de Alemania.

Pese a que Alemania haya sido históricamente una de las Ligas con más palmarés europeo y una gran generadora de talento, la verdad es que jamás se ha establecido una rivalidad clásica debido al dominio del Bayern de Múnich.
En la década de los 70′ la máxima rivalidad era BayernMoncheglabach, en los 80 BayernHamburgo y en los 90 BayernWender Bremen. Todas estas rivalidades fueron dejándose atrás a causa de un factor clave, el buen momento de estos equipos pasaba mientras que el Bayern seguía erigiéndose como el «Kaiser» de Alemania, gracias en parte a su política de fichajes basada en «robarle» las grandes estrellas a sus rivales.
Tras esto entramos en el s.XXI y el Borussia Dortmund llegaba al nuevo siglo como una entidad fuerte y ganadora, será a partir de aquí donde se empiece a gestar la rivalidad de «Der Klassiker«.
El punto álgido de esta rivalidad fue la final de la Champions de 2013 donde el Bayern de Heynckes y el Dortmund de Klopp se enfrentaron en el partido más importante de la temporada , el cual, siguiendo la tónica habitual se decantó a favor de los Bávaros.
Tras este partido la rivalidad siguió movilizando a millares de personas, sin embargo, la entidad de Múnich no tiene previsto levantar el pie del acelerador, ya que, lleva ganando la Bundesliga desde 2012 y de las últimas 10 ediciones de la DFB Pokal, la copa alemana, se ha llevado seis de ellas.

Celebración de Robben tras su gol al Borussia en la final de la Champions. Fuente: Alex Livesey/Getty Images

«Le Classique», el Norte contra el Sud

Si hablamos de la máxima rivalidad francesa de la actualidad debemos mencionar al París Sanit-Germain y al Olympique de Marseille.
Los dos clubes galos comparten una intensa rivalidad, la cual, no es demasiado antigua, ya que, según las fuentes francesas, es a partir de 1980 que las televisiones del país empezaron a impulsar esta rivalidad. La tensión entre estos dos equipos viene directamente influenciada de su lugar de procedencia, el PSG representa la ciudad más grande del país, situada la Norte de este, mientras que, el OM representa a la ciudad más grande del Sud de Francia. Los dos equipos son asociados a la historia moderna de sus ciudades, el PSG encarna a la aristocracia y el OM encarna a las clases obreras, sentando así los precedentes de uno de los choques más intensos de Francia.

Para entender la rivalidad nos hemos de remontar a 1970 cuando el Paris Football Club y el Stade Saint-Germain se unen para dar paso al Paris Saint-Germain, un club que pretendía ser el unificador de la ciudad de París.
En los 80 llegaron sus primeros títulos nacionales y el rechazo de sus aficionados al Marseille, sin embargo, por esos años las rivalidades estaban mucho más divididas, ya que, de 1980 a 1990 hubo seis campeones diferentes en la Ligue 1, evidenciando una competitividad que, por desgracia, hoy en día se ha perdido.
Tras esta década de los 80 llegamos a los 90, la década del primer PSG millonario y la década donde se instauró «Le Classique«. Concretamente, esta rivalidad estalló en diciembre del 1992 con el partido conocido como «Le Boucherie» (carnicería en castellano), con este nombre ya os podéis imaginar lo que pasó, en el campo de PSG ese día se cometieron 55 faltas, las cuales, más de la mitad atentaban contra los derechos humanos, no obstante, el árbitro decidió que sería buena idea dejar que siguiera la batalla campal y no castigar a nadie por las patadas criminales que se estaban propiciando unos a otros.
A partir de ese año los dos conjuntos y ambas aficiones se declararon la guerra, la cual, a día de hoy todavía no ha conseguido terminarse con tratado de paz.
En la actualidad, la rivalidad se ha enfriado un poco en el campo debido a la superioridad del PSG desde el ingreso económico de los jeques, no obstante, en las gradas los aficionados del OM siguen provocando a los parisinos con su fanfarronería por haber ganado la única Champions League de la historia de Francia y los Parisinos se mofan de los Marselleses por su poder y potencial actual.
No obstante, aunque la rivalidad se haya relajado un poco, los dos equipos viven el uno para el otro. El PSG busca a la desesperada alzarse con la Champions League y poder equipararse al OM y el Marseille sigue intentando volver a ganar una Ligue 1 al París para realizar una hazaña épica.

Tángana entre PSG y OM en un clásico francés. Fuente:Dean Mouhtaropoulos/Getty Images

«The North West Derby», el partido de los dos grandes Ingleses.

Mucho antes de la existencia del Liverpool F.C y el Manchester United, ya había una intensa rivalidad entre las dos ciudades del Norte de Inglaterra. Durante los siglos XVIII y XIX Liverpool había crecido exponencialmente gracias al comercio marítimo, dejando relegada a Manchester como la segunda gran ciudad de la región. No obstante, en 1887 las cosas cambiaron y los comerciantes de Manchester financiaron el canal marítimo de Manchester, un canal que partiría la zona en dos, separando las dos ciudades, y volvería a colocar a Manchester como una potencia británica, empezando así la gran rivalidad del Noroeste de Inglaterra.
Pocos años después de la construcción del canal, el Liverpool ganó las Second Divison pudiendo de este modo jugar contra el Newton Heath, nombre por el que se fundó el Manchester United. El encuentro le fue favorable a los Reds y los precursores de los Red Devils se vieron obligados a caer a la segunda división dando de esta manera el pistoletazo de salida de la rivalidad entre los dos grandes del futbol inglés.
Con el perdón de Manchester City, Leeds y Everton, la rivalidad entre Liverpool y Manchester United está en otro escalón, deportivamente hablando. Claro que, no es un partido con una intra historia sociopolítica demasiado intensa, pero la cercanía de sus ciudades y los innumerables éxitos de ambos conjuntos han trasladado el clásico Inglés a otra dimensión.
Cada vez que estos dos equipos se enfrentan hay una batalla de elementos antitéticos, los cuales, son, la gran mayoría, hitos o símbolos del futbol inglés. Este partido es el enfrentamiento de Anfield contra Old Trafford, de los Reds contra los Red Devils, del You’ll Never Walk Alone contra el Glory Man United, en resumen, es el enfrentamiento de «las estrellas» del Manchester contra los equipos trabajados del Liverpool.
La historia de Manchester y Liverpool es una historia de alternancia, la cual, lleva siendo así des de la década de los 60. Para poneros en contexto, durante esa década veríamos a uno de los mejores equipos que se han visto en Old Trafford, el Manchester de Sir Matt Busby. Este hombre fue el encargado de reconstruir al Manchester tras la tragedia aérea de Múnich donde 7 jugadores de los Red Devils perdieron la vida en un fatídico accidente aéreo. Tras esto Busby, superviviente del accidente, fue el responsable de hacer renacer al United como si del ave fénix se tratara y juntó a la santísima trinidad de Old Trafford (Chalton, Best y Law) para conseguir la primera Champions de la historia del club en 1963. Paralelamente, el Liverpool pasaba por las épocas más bajas de su historia hasta que un tal Bill Shankly impulsó a los Reds hasta la First División y la cima del fútbol Inglés, sentando las bases del que seria uno de los mejores Liverpool de la historia.
Esta década de los 60 estuvo marcada por una rivalidad sana entre ambos conjuntos, sin embargo, en la década de los 70 todo se torció. Estos años están marcados por el éxito del Liverpool de «The King» Kenny Daglish y la decadencia de un United que llegó a descender a segunda división. Esta situación llevó a la crispación de las dos aficiones, ya que, los fans del United no soportaban ver a uno de sus máximos rivales en la cima del fútbol mundial, y los fans del Liverpool estaban hartos de que, pese a sus grandes logros, siempre se le diera más eco a las mediocres hazañas de los Red Devils.
En la década de los 80 volvió a haber un cambió de poder que se vio, sobretodo, reflejado a partir de los 90 con la llegada de Ferguson y el inicio de la época gloriosa del Manchester United, que en poco tiempo, se hizo con el control de Inglaterra e igualó a los Reds en títulos ligueros.
Actualmente, la rivalidad sigue siendo una de las principales atracciones del calendario de la Premier League. Cada vez que se enfrentan contemplamos a dos grandes plantillas que se lo dejan todo en al campo para salir victoriosos. Además, esta década del 2020 parece ser que han vuelto a cambiar los papeles y tenemos a un Liverpool arrollador, contra un Manchester United que no parece saber muy bien hacia donde tiene que remar.
Como habéis podido observar, el «North West Derby» es la definición perfecta de clásico, es la ejemplificación de dos titanes que luchan constantemente por imponerse el uno al otro y los triunfos y derrotas de unos son las decepciones y alegrías de los otros. Manchester United y Liverpool son los responsables de escribir buena parte del fútbol inglés y por lo visto, los dos tienen muchas más páginas que escribir todavía.

Ryan Giggs sorteando rivales en un North West Derby. Fuente: Clive Brunskill/Allsport/Getty Images

Barça-Madrid, el clásico entre los clásicos

El encuentro que enfrenta al Barça y al Real Madrid es, sin lugar a dudas, la rivalidad más tensa de España y uno de los partidos más atractivos en todo el panorama mundial. Los partidos que enfrentan a culés y merengues han sido durante mucho tiempo los encuentros entre los dos clubs más potentes de Europa y la tensión que se vive en estos es difícilmente comparable a cualquier otro partido en España.

La rivalidad entre estos dos clubes empezó hace más de 100 años, concretamente un 13 de mayo de 1902. El primer clásico de la historia fue favorable a los barcelonistas y dio el pistoletazo de salida a un incontable número de anécdotas y episodios que no pararon de incrementar, más aún, esta rivalidad.
La primera gran polémica en un partido de este tamaño llego en 1916 en las semifinales de la Copa Coronación, donde tras dos partidos, Barça y Madrid empataron a seis obligándoles a jugar otro partido de desempate. En el último partido el Madrid salió victorioso, pero los jugadores del Barça abandonaron el encuentro indignados por el deplorable arbitraje. La final de ese torneo se jugó en Barcelona y los merengues fueron recibidos con insultos, silbidos y pedradas, empezando así una enemistad que perdura hasta la actualidad.
Tras esto la rivalidad se detuvo, deportivamente hablando, debido al inicio de la Guerra Civil Española, sin embargo, el conflicto marcó un precedente en la rivalidad, dándole a esta un componente sociopolítico que la hizo mucho más intensa. Tras la llegada al poder de Francisco Franco, al Real Madrid se le empezó a vincular con las políticas de derechas y conservadoras, mientras que, al Barcelona, un club abiertamente catalanista, se le acuñó como el club de las izquierdas. Esta vinculación aún perdura hoy en día haciendo que estos partidos no solo sean tensos sino que detrás haya una simbología ideológica que va mucho más allá del terreno de juego.
Tras la guerra, el Real Madrid se alzó como el dominador del fútbol europeo y el 11-1 que le endosaron a los culés en Chamartín aún está presente en la boca de muchos aficionados merengues, no obstante, la supremacía de los blancos no terminó ahí, ya que, Santiago Bernabéu fue elegido como presidente de los blancos y con él llegó la era dorada del Real Madrid, donde los Di Stefano, Gento, Kopa y Puskas dominaron Europa ganando las 5 primeras copas de Europa y sometiendo a los culés partido tras partido.
A partir de aquí se recuerdan la lluvia de botellas en el Bernabéu, por una polémica arbitral favorable al Barça, y la lluvia de almohadillas del Camp Nou, por una polémica arbitral favorable al Madrid.
Tras estos años de decadencia culé todo cambia con la llegada de Johan Cruyff, el responsable de cambiar la historia del Barça como jugador y, posteriormente, como entrenador. Mientras Johan vistió la camiseta azulgrana, el Barça pudo darle la vuelta a la tortilla, empezando a dominar  los clásicos (ejemplo de esto es el famoso 0-5 en el Bernabéu), sin embargo, con la marcha de Johan y la llegada de «la quinta del buitre», las cosas se le volvieron a poner feas al Barça.
No obstante, la llegada de Cruyff al banquillo culé y la confección del «Dream Team» igualaron para siempre la rivalidad y la trasladaron a otro nivel de tensión y agresividad. Por muchos son recordados el pisotón de Stoichkov a un colegiado u el gesto que Hugo Sánchez le propinó a la afición culé tocándose sus partes nobles. Con el pasó de los años la tensión y dedicatorias obscenas no cesaban, Luis Enrique abandonó al Madrid para fichar por el Barça, Giovanni les dedico «la butifarra» a los madridistas y Raúl hizo callar a todo un Camp Nou con su mítico gesto.  Sin embargo, el episodio más recordado en esas primerías del s.XXI fue la traición de Figo y la posterior silbada descomunal de la afición catalana, la cual, fue culminada con el arrojamiento de una cabeza de cerdo al campo en dedicatoria del jugador portugués.
Finalmente, llegamos a la era Guardiola contra Mourinho. La década precedente a esta estuvo marcada por el mejor Barça de la historia y por encuentros que estarán grabados por siempre en la retina de los culés como el 5-0 en el Camp Nou o el 2-6 en el Bernabéu. Las patadas, dedos en el ojo, agresiones y tánganas eran el pan de cada día en los clásicos de la última década, la rivalidad MessiCristiano y los éxitos de los dos equipos convirtieron este encuentro en el más seguido del planeta y para el recuerdo quedarán las declaraciones de Mourinho y Guardiola en rueda de prensa, haciendo que los Barça-Madrid se convirtieran en batallas campales tanto dentro como fuera del campo.

Por lo que hemos visto, «El Clásico» es la rivalidad más influyente en la historia del fútbol Español, es el encuentro de dos potencias futbolísticas que han dominado el mundo del fútbol en infinidad de ocasiones, es el enfrentamiento de dos ideas opuestas y, sobre todo, es el partido que paraliza al mundo, como mínimo, dos veces por temporada haciendo que hasta los que no les guste el fútbol se paren delante del televisor para ver como Barça y Madrid luchan otra vez más por ser el mejor equipo de España.

Pelea en el 5-0 favorable al Barcelona en el Camp Nou. Fuente:David Ramos/Getty Images

Pau Osorio Farell

 

 

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Vinaixa, 18 años, estudiante de periodismo y amante del fútbol