En el mundo del fútbol cada día hay una brecha más amplia entre los equipos «pequeños» y los «grandes». El dinero y poder que tienen detrás algunas entidades deportivas hacen que los equipos modestos se vean incapaces de pelearles de tú a tú a los grandes cocos del fútbol mundial. No obstante, hubo un equipo que rompió todos los esquemas. El Leicester City de Claudio Ranieri dejó atrás los complejos y logró una de las hazañas más espectaculares en la historia del fútbol moderno.

El ascenso a la élite por la puerta grande

La historia del Leicester campeón está plagada de episodios que parecen estar sacados de una película épica Hollywoodense. Las incontables caídas y golpes que se llevaron los Foxes y el increíble final que tuvieron parecía estar predeterminado por un guion, digno de El señor de los anillos.
Como he dicho, esta historia es como una película y como toda buena película esta empieza con acción. Nos remontamos al Playoff de ascenso a la Premier League en 2013. El Leicester se enfrentaba al Watford para llegar a la final del Playoff, un penalti en el último minuto le podía dar la clasificación al Leicester, sin embargo, Knockaert lo falla y en el contragolpe Troy Deeney marca el 3-1 definitivo que obligaba al Leicester a volver a jugar en Championship la temporada siguiente. Pese a eso, nuestros protagonistas no se rendirían aquí. En la temporada 2013/2014 llegaron refuerzos importantes para los Foxes como Ryad Mharez y estos decidieron arrasar con cualquiera que se les pusiera delante logrando un récord histórico en la competición y ascendiendo con 102 puntos.
Después de dejar atrás la segunda división, el Leicester volvía a instalarse en la elite del fútbol Inglés tras 11 largos años de ausencia. No obstante, el retorno no fue fácil, ya que, en 30 partidos tan solo habían logrado 4 victorias e iban últimos en la clasificación viéndose casi sentenciados a 7 partidos de terminar la temporada. Sin embargo, las 6 victorias y 1 empate en los últimos partidos le dieron a los Foxes la posibilidad de jugar un año más en la Premier League.

Leicester City celebrando el título de la Championship. Fuente: Nueva era del deporte

La llegada de Ranieri, el «profesor» del Leicester

Estableciendo similitudes con La casa de papel Claudio Rainieri sería el profesor y los jugadores los responsables de robarle la Premier League a los grandes.
La llegada del técnico italiano en 2015 significó un antes y un después, no solo en la campaña del título sino en la historia del Leicester actual. El experimentado entrenador llegó con un objetivo claro, conseguir la salvación sin sufrir como en la temporada anterior.
Desde su llegada Ranieri construyó un bloque muy sólido, hábil para salir a la contra y con mucha efectividad en el balón parado. Este equipo consiguió unos magníficos resultados des del primer momento, ya que, consiguió puntuar en los primeros 6 partidos hasta la derrota por 2-5 contra el Arsenal de Alexis, Özil y compañía.
Tras esta primera derrota todo el mundo pensó que ya se había terminado la buena racha del Leicester y que volverían al lugar que en principio les correspondía, la lucha por la salvación, sin embargo los Foxes no se dejaron intimidar por los grandes y volvieron a la carga.

Ranieri con el título de la Premier League. Fuente:Olé

Remontadas, victorias por la mínima y récords, todo un sello de identidad de los Foxes.

A partir de esta primera derrota el Leicester encadenó una magnífica racha de 10 partidos sin perder en los que vimos de todo, remontadas épicas como al Aston Villa, victorias por la mínima como al Chelsea y récords como el que rompió Jamie Vardy convirtiéndose en el único jugador capaz de marcar en 11 partidos consecutivos.
Tras esta increíble racha, los de Ranieri cayeron ante el Liverpool en Anfield, sin embargo, estos ya se habían instaurado en el top 4 y no tenían ninguna intención de abandonarlo.

Momento en que Jamie Vardy rompió el famoso récord. Fuente: Doriga Deportiva

El King Power Stadium, el fortín de los Foxes

Tras este segundo pinchazo el Leicester empezaría a asaltar estadio tras estadio. En White Hart Lane, antiguo estadio del Tottenham, los de Rainieri se llevaron una victoria clave gracias a un gol de Huth. Tres jornadas después, Jamie Vardy, marcaría uno de los mejores goles de su carrera para vencer al Liverpool en casa y en el Etihad, los Foxes, vencieron al Manchester City por un contundente 1-3.
Tras estos magníficos resultados Jamie Vardy y compañía visitaron el campo del Arsenal en un partido que podría decidir casi por completo el campeonato. No obstante, los Gunners no fallaron ante su afición y ganaron 1-2 a un Leicester que no se rindió y siguió peleando.

Jamie Vardy en el momento del golazo al Liverpool. Fuente: VICE

El día en que el sueño de toda una ciudad se hizo realidad 

El Leicester, más ganador que nunca, se presentó a Old Trafford con la oportunidad de consagrarse como campeón de la Premier League por primera vez en su historia. Los Foxes empezaron perdiendo el encuentro, pero un gol de su capitán, Wes Morgan, igualaba el encuentro que terminó 1-1. El empate no le valía al Leicester, pero si el Tottenham no ganaba al Chelsea serian campeones.
Así fue como toda una ciudad se quedó enganchada al televisor para ver como Eden Hazard empataba el encuentro y hacía que un equipo humilde hiciera historia en la Premier League.
El empate a 2 entre los Spurs y el Chelsea inmortalizó para siempre a un equipo que desafió a los grandes y los ganó en su propia casa. Esta generación siempre recordaremos los goles de Vardy, las asistencias de Mahrez, los pases de Drinkwater y la dominancia de Kanté. Por suerte, podremos decir que vimos uno de los milagros más impresionantes en la historia del fútbol, porque viendo el panorama futbolístico actual, ¿Quién sabe si volveremos a ver algo como esto?

Celebración del título de la Premier por el Leicester. Fuente: La arenga del abuelo
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Vinaixa, 18 años, estudiante de periodismo y amante del fútbol